Aunque la práctica de la prostitución era conocida en Roma, la institución de las Floralia, en el año 238 a.C., se considera el acontecimiento que popularizó la actividad. El origen mítico de la fiesta señala que Flora, habiéndose vuelto rica por el ejercicio de la prostitución, decidió declarar al pueblo de Roma como su heredero y destinó su fortuna a la celebración de los juegos florales en el día de su cumpleaños. Durante la festividad todo tipo de exceso estaba permitido. Las prostitutas, que eran las grandes protagonistas, gritaban obscenidades, se arrancaban la ropa y actuaban como mimos frente a la multitud. La popularidad de la fiesta fue en aumento y en el 184 a.C. Catón, el censor, en su campaña contra el lujo y la corrupción, fue incapaz de prohibirla y sólo logró que las partes de mayor desenfreno se realicen sin su presencia.

Articulos de Interes