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No quieren a sus maridos
20minutos.es hace referencia al diario británico Daily Mail, asegurando en un artÃÂculo (IR al artÃÂculo) que seis de cada diez británicas no aman a sus maridos, según una encuesta realizada a 2000 personas.
La encuesta revela también que evitar las consecuencias negativas para los hijos y no perder una vida fácil y cómoda son dos de las razones mas destacadas para mantener la relación a pesar de todo.
Sean exactas o no estas cifras, la realidad es que hay muchas relaciones estancadas en esta situación. Relaciones que, en sus inicios eran apasionadas e llenas de ilusión pero que han perdido su razón de ser por el camino, desgastadas por la rutina diaria.
¿Realmente es tan difÃÂcil mantener la vida en pareja?
Hay muchas cosas que pueden definir una relación ideal: la amistad, el cariño, la complicidad, la comunicación, las ilusiones compartidas, el sexo…
Son cuestiones importantes que se suelen olvidar con el tiempo. Por eso a veces es conveniente controlar el tren de nuestra vida, reflexionar y plantearse seria y sinceramente la cuestión.
El juego de los ideales:
¿Cómo me gustarÃÂa que fuera mi pareja ideal, ahora?
1º: Haz una lista por escrito.
Pero intenta que sea lo más objetiva y realista posible. No te limites a escribir “que sea cariñoso (o cariñosa)” sino algo más operativo, por ejemplo:”quisiera que me abrazara, con espontaneidad, sin motivo aparente”.
2º: Ahora cambia el rol. Haz otra lista de las cosas qué crees que tu pareja le pide a una relación ideal.
3º: Tercer listado: de todo lo que crees que tu pareja pide ¿cuantas cosas puedes darle tú?¿cuántas cosas le das ahora?
4º: Lo más difÃÂcil, comparte esa información con tu pareja. Puedes plantearlo como un juego de preguntas y respuestas.
Suele sorprender la efectividad de estos juegos para solucionar o, al menos aclarar, problemas de relación aparentemente difÃÂciles.
En el fondo se trata simplemente de volver a establecer la comunicación.
No hay duda que existen relaciones que están condenadas a la ruptura. Sin embargo los problemas de otras muchas son simples defectos de forma. Acostumbrados como estamos a intercambiar solo la lista de la compra, nos hemos olvidado de mirar a nuestra pareja a los ojos y decirle, por ejemplo, cómo nos gusta su forma de sonreÃÂr. Un halago puede alegrar el dÃÂa a cualquiera ¿por qué no empezar con la persona que comparte nuestra vida?
Evidentemente no se solucionan todos los problemas de pareja con un cumplido, pero no cabe duda de que no los empeorarán y, desde luego, parece un buen comienzo.
