Ligar¿Cuál es el prototipo de tu hombre o mujer ideal?. ¿Cuáles son esos rasgos físicos, que te hacen temblar las rodillas y te embelesan?.

Sabemos, aludiendo a la manida frase de “la belleza está en el interior”, que el enamoramiento es una ecuación compleja, en la que tienen cabida variables como la personalidad, además del aspecto físico. Pero hoy vamos a hablar de este último. Es decir, de aquellos componentes de la anatomía de otro, que nos resultan seductores.

En otros artículos del blog, hemos hablado de cómo desarrollar habilidades en materia de sexo, pero previamente a poner en marcha éstas, se ha tenido que producir la atracción entre los protagonistas. Uno no saca a relucir sus artes de seducción, si no hay alguien que capte su atención, o movilice su deseo.
Si no se da este primer instante de magnetismo (aun sin llegar al flechazo al 100%), es difícil que se avance un paso más. Si bien hemos de decir, que atracción y ligar o cortejar, no van siempre unidos. Algunas personas “se nos hacen más sugerentes” después de interactuar con ellas varias veces, y por otro lado, no siempre que nos sentimos atraídos por alguien, se tiene la intención de empezar a cortejar o buscar a un futuro compañero sexual.

Pero volviendo a lo que os planteábamos al inicio, ¿en qué características del físico nos fijamos primero?. No existe el rasgo por excelencia y universal al que van destinadas todas las miradas, pero los ojos y la boca son las dos zonas faciales, más frecuentemente observadas por promedio, puesto que son de las más activas en la comunicación.

Lo que hace más tentadora a una persona de las demás, suele ser una combinación de varios rasgos: la cara, el cuerpo, la forma de andar, los gestos, el estilo en el vestir, el modo de hablar, etc. Lee el resto del articulo »