pasionDurante años los investigadores han buscado el Santo Grial de la sexualidad: lo que hace que un hombre se comporte como un hombre y una mujer como una mujer. Han analizado el cerebro desde todos los ángulos, pero sin resultado. No existen diferencias acusadas entre el cerebro del hombre y de la mujer (al menos en lo que a sexualidad se refiere). Pero quizá la nueva investigación que os presentamos hoy puede haber dado con la solución al problema: un equipo de la Universidad de Harvard ha observado que el lugar donde yace la sexualidad no es el cerebro, al menos para los ratones.

Parece que el epicentro del comportamiento sexual específico en la mayoría de los vertebrados es un pequeño órgano sensorial que se encuentra encima del cielo del paladar de todos los vertebrados terrestres excepto monos, simios y humanos. La investigación demuestra que el deterioro en la función del órgano vomeronasal o de Jacobson induce un comportamiento masculino en hembras de ratón, este comportamiento incluye montar y realizar embates pélvicos, mientras pierden los instintos como hacer nidos o criar a su descendencia. Según Catherine Dulac, profesora de biología celular y molecular en la Facultad de Artes y Ciencias de Harvard, los resultados son sorprendentes, porque nadie podía imaginar que una simple mutación como la ocurrida en este órgano podría inducir en las hembras comportamientos propios de machos.

Incluso aunque los humanos no tenemos órgano vomeronasal, los resultados obtenidos darían pistas para buscar en el comportamiento específico sexual del hombre. En la mayoría de los mamíferos, cuando el macho huele los genitales de la hembra, el órgano de Jacobson detecta la carga hormonal de la orina indicando al macho si la hembra es fértil y si está disponible. Lee el resto del articulo »